NOVENA AL SANTO CRISTO DE LOS MILAGROS
EN LA CATEDRAL DE HUESCA

La Santa Iglesia Catedral de Huesca celebrará del 4 al 12 de septiembre la tradicional Novena al Santo Cristo de los Milagros, una de las celebraciones de mayor arraigo devocional de la diócesis. Las jornadas combinarán las celebraciones eucarísticas con meditaciones diarias vinculadas a la encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV.
La novena comenzará el viernes 4 de septiembre con una introducción a la encíclica, bajo el título Una Iglesia en camino en la historia de la humanidad. Habrá eucaristías a las 8.00, 10.00 y 19.00 horas.
El sábado 5 se abordará el primer capítulo, El pensamiento dinámico fiel al Evangelio. Ese día tendrá lugar además la bendición de los niños, de 11.00 a 12.00 horas. Las misas se celebrarán a las 8.00, 10.00 y 19.00 horas.
El domingo 6 se celebrarán eucaristías a las 8.30, 10.30, 12.00 y 19.00 horas.
El lunes 7, la reflexión se centrará en Fundamentos y principios de la doctrina social de la Iglesia. Habrá misas a las 8.00 y 10.00 horas y, a las 19.00 horas, una eucaristía presidida por el obispo.
El martes 8, festividad de la Natividad de la Virgen María, se tratará el tercer capítulo, Técnica y dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas de la inteligencia artificial (IA). Las celebraciones eucarísticas serán a las 8.00, 10.00 y 19.00 horas.
El miércoles 9 estará dedicado a Custodiar lo humano en transformación. Verdad, trabajo, libertad. Se celebrarán misas a las 8.00 y 19.00 horas, mientras que a las 10.00 tendrá lugar la Misa Capitular con Laudes cantadas.
El jueves 10, el quinto capítulo abordará La cultura del poder y la civilización del amor. Habrá eucaristías a las 8.00 y 10.00 horas y, a las 19.00, una misa presidida por Pedro Aguado Cuesta.
El viernes 11 concluirá el recorrido por Magnifica Humanitas. Las eucaristías serán a las 8.00, 10.00 y 19.00 horas.
La novena culminará el sábado 12 de septiembre, solemnidad del Santo Cristo de los Milagros, con una jornada especialmente dedicada a la celebración y a la acogida de peregrinos.
A las 8.00 horas tendrá lugar la recepción de peregrinos en la puerta de la Catedral y el traslado de la imagen del Santo Cristo de los Milagros al altar mayor. A continuación se celebrará la Santa Misa, presidida por el obispo de Huesca y Jaca.
Las siguientes eucaristías tendrán lugar a las 10.00 y 12.00 horas. A las 19.00 se celebrará la Eucaristía solemne, también presidida por Pedro Aguado Cuesta, tras la cual la imagen del Santo Cristo regresará a su capilla.
DON FERNANDO JORDÁN, NUEVO PÁRROCO DE LA
IGLESIA PARROQUIAL DE SANTO DOMIGO Y SAN MARTÍN




de la Catedral el 18 de enero de 2026
Tras el periodo estival y atendiendo a diversas circunstancias relacionadas con los equipos sacerdotales de las Unidades de Pastoral, nuestro obispo, don Pedro Aguado Cuesta, ha realizado una serie de nombramientos con el objetivo de favorecer el adecuado funcionamiento pastoral y administrativo de la diócesis.
Estos nombramientos entrarán en vigor el próximo 14 de septiembre y son los siguientes:
ARCIPRESTAZGO DE LA HOYA DE HUESCA
UNIDAD PASTORAL JESÚS NAZARENO CATEDRAL – SAN PEDRO EL VIEJO – SAN LORENZO – SAN FRANCISCO DE ASÍS.
Se incorpora como párroco in solidum: D. Rodolfo Prieto Sánchez.
Se incorpora como adscrito: D. Antonio Romeo Morlans.
Pasa a ser moderador de la Unidad Pastoral: D. José Alegre Lanuza.
UNIDAD PASTORAL LA ENCARNACIÓN – SAN JOSÉ
Se incorporan como párrocos in solidum: D. Fernando Altemir Pardo y D. Wilson Ascensio Callejas.
Se incorpora como adscrito: D. Ricardo Toledo Ainoza.
Pasa a ser moderador de la Unidad Pastoral: D. Fernando Altemir Pardo.
UNIDAD PASTORAL SANTO DOMINGO Y SAN MARTÍN – NUESTRA SEÑORA DEL PERPETUO SOCORRO
Se incorporan como párrocos in solidum: D. Fernando Jordán Gracia y D. Noel Ardón Rugama.
Pasa a ser moderador de la Unidad Pastoral: D. Fernando Jordán Gracia.
ARCIPRESTAZGO DE MONEGROS
UNIDADES PASTORALES “NUESTRA SEÑORA DE LAS FUENTES”. SARIÑENA, LANAJA Y CASTEJÓN DE MONEGROS y “SANTIAGO Y SANTA ANA”. GRAÑÉN Y ROBRES
Se incorporan como párrocos in solidum de las dos unidades de pastoral: D. Roger Martínez López y D. Marcos Rivera Lazo.
Se incorpora como vicario parroquial: D. John-Kahuthu Mwaura Wambui.
Pasa a ser moderador de las Unidades Pastorales: D. Roger Martínez López.
ARCIPRESTAZGO DE SOMONTANO – SOBRARBE
UNIDAD PASTORAL “NUESTRA SEÑORA DEL PILAR”. BERBEGAL Y PERALTA DE ALCOFEA
Párrocos in solidum: D. Joheman García Fuentes y D. Alexander Alvarado Bolívar.
Pasa a ser moderador de la Unidad Pastoral: D. Joheman García Fuentes.
Próximamente se anunciarán cómo quedan el resto de unidades pastorales.
LAS COMPLETAS EN LA OCTAVA PONEN
EL BROCHE RELIGIOSO A SAN LORENZO
(16 de agosto de 2026, Real y Parroquial Basílica de San Lorenzo, 20:00 horas)

La Real y Parroquial Basílica de San Lorenzo acogió este domingo la Eucaristía y el canto de las Completas en la Octava de San Lorenzo, una celebración marcada por el recogimiento y que supone el cierre espiritual de las fiestas en honor al patrón de Huesca.
Con una importante presencia de fieles, la ceremonia fue oficiada por Lorenzo Naya Sarsa, vicario parroquial de San Lorenzo desde 2023, quien señaló que este había sido su último San Lorenzo como vicario parroquial de la Basílica, aportando un significado especialmente emotivo a la celebración.
La parte musical corrió a cargo del Coro Ars Nova de Alerre, dirigido por Conrado Betrán Jiménez, con Rubén Justes Mozota al órgano, contribuyendo al ambiente solemne y recogido propio de esta tradición.
Las Completas en la Octava unen dos antiguas prácticas litúrgicas: la oración que cierra la jornada dentro de la Liturgia de las Horas y la tradición de prolongar durante ocho días las grandes festividades religiosas. En Huesca adquieren además una especial significación por la histórica devoción a San Lorenzo, patrón de la ciudad.
A diferencia de las Solemnes Completas del 9 de agosto, que anuncian la festividad del santo, las de la Octava tienen un carácter más íntimo y representan la despedida religiosa y solemne de los días laurentinos.
LA MISA PONTIFICAL DE SAN LORENZO LLENA
LA BASÍLICA DE SOLEMNIDAD Y DEVOCIÓN
(10 de agosto de 2026, Real y Parroquial Basílica de San Lorenzo, 11:00 horas)

La Basílica de San Lorenzo acogió la tradicional Misa Pontifical en honor al patrón de Huesca, presidida por el obispo Pedro Aguado Cuesta y concelebrada junto al obispo de Málaga, José Antonio Satué, y otros sacerdotes de la Diócesis.
Uno de los momentos más destacados fue la llegada de la peana de San Lorenzo, acompañada por primera vez por el Himno Nacional, además de la entrada de los danzantes y la Banda de Música.
La ceremonia contó con una amplia representación institucional y con la participación musical de la Coral Oscense, Ars Musicae y Ars Nova, dirigidos por Elisa Betrán, con Rubén Justes al órgano.
En su homilía, Aguado destacó la vigencia del ejemplo de San Lorenzo, especialmente por su compromiso con los pobres y necesitados, y reivindicó valores como la paz, el perdón, la misericordia y la justicia.
La celebración volvió a convertirse en uno de los actos religiosos más significativos de las fiestas, uniendo tradición, fe y devoción laurentina.
DEVOCIÓN EN LAS SOLEMNES COMPLETAS
DE SAN LORENZO
(9 de agosto de 2026, Real y Parroquial Basílica de San Lorenzo, 21:00 horas)

La Basílica de San Lorenzo volvió a vivir una celebración marcada por la solemnidad y la emoción con motivo de las Solemnes Completas en honor al santo mártir, una ceremonia que reunió a numerosos fieles pese al intenso calor.
La celebración estuvo presidida por el obispo de Huesca, Pedro Aguado Cuesta, acompañado por el obispo de Málaga, el oscense José Antonio Satué, además de los sacerdotes José Ignacio Martínez y Lorenzo Naya y el vicario general de la Diócesis, José Alegre.
Entre los asistentes se encontraban representantes de la Real Cofradía de San Lorenzo y de la Cofradía del Santo Cristo de los Milagros y San Lorenzo, junto a autoridades encabezadas por la alcaldesa de Huesca, Lorena Orduna, y el alcalde de Tarbes, Pascal Claverie.
La música tuvo un papel destacado de la mano de la Coral Oscense, el Coro Ars Musicae y la Orquesta de Cámara de Huesca, con Rubén Justes al órgano y Javier Ares en la dirección.
La ceremonia recorrió los distintos momentos propios de las Completas, desde el examen de conciencia y el acto penitencial hasta los salmos, las lecturas, las oraciones y la Salve Regina, en un ambiente de recogimiento y respeto.
Uno de los momentos más emotivos llegó con la interpretación del Himno a San Lorenzo, con música de José María Lacasa y letra de Ernesto Banzo, cantado por toda la Basílica. La celebración concluyó con la ofrenda, la bendición y la veneración de la reliquia de San Lorenzo.
Las Solemnes Completas volvieron así a convertirse en una de las manifestaciones religiosas más arraigadas de Huesca y en una expresión especialmente significativa de la devoción laurentina de la ciudad.
MARCOS EDUARDO RIVERZA LAZO, NUEVO SACERDOTE
DE LA DIÓCESIS DE HUESCA
(14 de junio de 2026, Santa Iglesia Catedral de Huesca, 18:30 horas)

La Catedral de Huesca acogió la ordenación sacerdotal de Marcos Eduardo Rivera Lazo, en una ceremonia presidida por el obispo de Huesca, Pedro Aguado Cuesta, y acompañada por cerca de cuarenta sacerdotes concelebrantes.
Rivera Lazo, diácono desde el pasado año, manifestó públicamente durante el rito su compromiso con el ministerio sacerdotal, basado en el servicio a la comunidad, la predicación del Evangelio, la celebración de los sacramentos, la oración y la obediencia al obispo.
Uno de los momentos más significativos llegó con el rezo de las letanías, mientras el futuro sacerdote permanecía postrado en el suelo, seguido de la imposición de manos del obispo y de los presbíteros presentes y de la oración de ordenación. Posteriormente fue revestido con los ornamentos sacerdotales, ungido con el santo crisma y recibió la patena y el cáliz.
Marcos Eduardo Rivera Lazo celebró su primera misa en la iglesia de San Vicente el Real y, a partir del mes de septiembre, desarrollará su labor pastoral en el Arciprestazgo de Monegros.
FESTIVIDAD DEL CORPUS CHRISTI EN HUESCA
(7 de junio de 2026, Santa Iglesia Catedral de Huesca, 18:00 horas)

HUESCA VIVE EL CORPUS CHRISTI CON UNA MULTITUDINARIA CELEBRACIÓN DE FE
Y TRADICIÓN
La ciudad de Huesca ha celebrado este domingo con profunda devoción y un marcado carácter festivo la solemnidad del Corpus Christi, una de las festividades más importantes del calendario litúrgico católico, dedicada a la exaltación de la Eucaristía, sacramento que representa el Cuerpo y la Sangre de Cristo.
La jornada reunió a numerosos fieles en torno a una celebración que tiene sus raíces en el siglo XIII, cuando el papa Urbano IV instituyó oficialmente esta festividad en 1264 mediante la bula Transiturus de hoc mundo. Desde entonces, el Corpus Christi se ha convertido en una manifestación pública de fe que continúa manteniendo una profunda relevancia espiritual y social.
La Santa Iglesia Catedral de Huesca fue el escenario de la solemne Eucaristia, presidida por el vicario general de la Diócesis de Huesca, José Alegre. Al acto asistieron numerosos fieles, así como decenas de niños y niñas que este año han recibido el sacramento de la Primera Comunión.
Finalizada la celebración eucarística, tuvo lugar la tradicional procesión con el Santísimo Sacramento por las calles del centro de la capital oscense. El cortejo, acompañado por numerosos fieles, recorrió distintos puntos emblemáticos de la ciudad en un ambiente de devoción, respeto y oración.
La procesión se detuvo en la plaza de la Inmaculada, donde se celebró un momento especial de oración comunitaria. Allí, los niños y niñas que este año han recibido la Primera Comunión adquirieron un protagonismo destacado al lanzar pétalos de flores al paso de la Custodia, uno de los momentos más emotivos y visualmente significativos de toda la jornada.
Con esta celebración, Huesca volvió a demostrar la vigencia de una tradición que combina fe, patrimonio cultural y participación ciudadana, convirtiendo las calles de la ciudad en escenario de una de las expresiones religiosas más solemnes y arraigadas del calendario católico.
PROCESIÓN DEL CRISTO RESUCITADO
(5 de abril, iglesia de Santo Domingo y San Martín, 11:00 horas)

PROCESIÓN DEL DESCENDIMIENTO
(4 de abril, iglesia de la Encarnación, 18:00 horas)

SOLEMNE PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO
(3 de abril, iglesia de Santo Domingo y San Martín, 19:00 horas)

PROCESIÓN DEL ENCUENTRO SANTO CRISTO DEL PERDÓN CON LA VIRGEN DOLOROSA
(3 de abril, iglesia de Santo Domingo y San Martín – iglesia de la Catedral)

PROCESIÓN DE LA ENCLAVACIÓN
(1 de abril, 20:30 horas, iglesia de Santiago)

PROCESIÓN DE NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO
(1 de abril, 23:00 horas, iglesia de la Catedral)

PROCESIÓN DE NUESTRO SEÑOR ATADO A LA COLUMNA
(31 de marzo, 20:30 horas, colegio San Viator)

PROCESIÓN DE LA CORONACIÓN DE ESPINAS
(31 de marzo, 23:00 horas, Basílica de San Lorenzo)

PROCESIÓN DEL SANTO CÁLIZ
(30 de marzo, 21:00 horas, santuario de María Auxiliadora)

PROCESIÓN DEL PRENDIMIENTO
(30 de marzo, 23:00 horas, iglesia parroquial de Santo Domingo y San Martín)

PROCESIÓN DEL SANTO CRISTO DE LOS GITANOS EN HUESCA
(29 de marzo, plaza de la Catedral)

La imagen del Cristo de los Gitanos abrió la noche del domingo 29 de marzo las procesiones de Semana Santa en Huesca, tras la conmemoración de la entrada de Jesucristo en Jerusalén. Miles de personas se congregaron a lo largo del recorrido para presenciar uno de los momentos más esperados del inicio de las celebraciones.
La Catedral presentó un lleno absoluto, con fieles y visitantes que aguardaban con expectación la salida de la talla, una de las más veneradas por los devotos. El ambiente, marcado por la solemnidad, estuvo acompañado por los sones del grupo de cajones, que imprimieron un ritmo sobrio al inicio del cortejo.
Por delante de la imagen procesional desfilaron los estandartes de las distintas cofradías, encabezados por el de la hermandad titular, en un recorrido seguido con atención por el público.
El prior, Manolín Giménez, ha aguardado en la puerta a la llegada de la escultura policromada de dos centurias de antigüedad.
Uno de los momentos más emotivos de la noche llegó con la interpretación de una saeta a cargo de Raúl el Gamba, cuya voz resonó en el entorno de la Catedral, arrancando el aplauso y la emoción de los asistentes.
DOMINGO DE RAMOS EN HUESCA
(29 de marzo, plaza de San Pedro)

La procesión de la Entrada de Jesús en Jerusalén, popularmente conocida como La Burreta, ha arrancado de la plaza de San Pedro, para continuar el itinerario por la plaza López Allué, Cuatro Reyes, Ramiro el Monje, el Coso Bajo y Coso Alto, para iniciar la subida a la Catedral por las calles Moya, Sancho Abarca, Azara, plaza de San Salvador y Las Cortes, hasta celebrar la Eucaristía en la seo oscense.
EL OBISPO DE HUESCA, PEDRO AGUADO, PRONUNCIA EL PREGÓN DE LA SEMANA SANTA
(Viernes, 27 de marzo, iglesia parroquial de Santo Domingo y San Martín)

Este viernes, 27 de marzo, en la iglesia parroquial de Santo Domingo y San Martín, el obispo de Huesca, Pedro Aguado Cuesta, ha inaugurado la Semana Santa de la capital con la lectura del pregón, en el que supone su primer año al frente de los numerosos actos que marcan esta celebración. El acto abrió oficialmente un programa que se desarrollará en los próximos días con diversas celebraciones litúrgicas y procesiones.
La apertura corrió a cargo del mayordomo primero, José María Río, quien introdujo el tono solemne de la ceremonia. A continuación, el vicario general, José Alegre, fue el encargado de presentar al autor del pregón, en un momento que marcó el inicio de uno de los actos más esperados por la hermandad.
Durante su intervención, pronunciada en el Viernes de Dolores ante un templo lleno de fieles, el prelado destacó el sentido religioso de estas fechas, centrado en la reflexión sobre la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesucristo, “misterios que nos dieron nueva vida”. El obispo quiso resumier en tres verbos lo que vamos a vivir estos días: “celebrar, contemplar y testimoniar”. Según explicó, estos tres términos “ayudan a expresar lo que es nuestra Semana Santa y el sentido de nuestras cofradías, así como de todas las diversas actividades que llevamos adelante entre todos”.
En el transcurso del evento, se vivió uno de los momentos más destacados con el nombramiento como Cofrade de Honor de Ernesto Escar, quien fuera jefe de protocolo del Ayuntamiento de Huesca. El reconocimiento fue recibido con una cálida acogida por parte de los asistentes.
El acto concluyó con una nota musical a cargo de la Coral Oscense, dirigida por Elisa Betrán quien al finalizar el acto recibió de parte de la Archicofradía un obsequio. Sus dos interpretaciones pusieron el broche final a la ceremonia, envolviendo el templo en una atmósfera de paz, serenidad y trascendencia que dejó una profunda impresión entre el público presente.
Pregón de la Semana Santa de Huesca
Distinguidas autoridades civiles, militares y eclesiásticas de Huesca
Estimados miembros de la junta de la Archicofradía de la Santísima Vera Cruz
Estimados priores de las diversas cofradías de nuestra Semana Santa oscense.
Estimados hermanos y hermanas
Queridos conciudadanos
Como obispo diocesano de Huesca, es para mí un honor extraordinario pronunciar el PREGÓN que abre la celebración de la Semana Santa en nuestra ciudad y en nuestra diócesis de Huesca.
Es un honor y es, a la vez, un reto, porque este año es la primera vez que podré participar en algunos de los diversos y abundantes actos de nuestra Semana Santa que jalonan, día a día, la celebración, el recuerdo y la reflexión sobre los Misterios que nos dieron nueva Vida, esto es, la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
Quisiera comenzar agradeciendo a D. José Alegre, nuestro Vicario General, la presentación que ha hecho de mi persona. D. José es un estrecho colaborador del obispo, conoce y ama la diócesis, y le estoy muy agradecido por todo su trabajo. ¡Gracias, José!
En estos meses he podido ir conociendo, poco a poco, diversos aspectos de nuestra historia, del proceso progresivo de enriquecimiento de los actos propios de nuestra Semana Santa, de la formidable devoción e identificación de los y las oscenses con todo lo que conmemoramos esta Semana. Todo esto es muy importante, porque todo lo que estamos llamados a vivir en esta semana nos ayuda a identificarnos con nuestra historia y con nuestras raíces; nos invita a agradecer la vida y la dedicación de tantas personas que dieron lo mejor de sí mismas por nuestra ciudad y nuestras tradiciones, y nos hace sentirnos orgullosos y contentos de pertenecer a un pueblo y a una Iglesia. Estos aspectos constituirán una parte de mi pregón.
Como podéis imaginar, otro sencillo capítulo del pregón estará centrados en los Misterios que celebramos, en los acontecimientos que marcaron para siempre la historia de la humanidad y que abrieron la puerta a una nueva Vida, plena y llena de sentido, portadora de salvación y libertad, donadora de sentido y de horizonte, todo ello según el querer de Dios: el amor incondicional para con todos los seres humanos. Por eso esta semana es SANTA, porque expresa, revive y propone el amor de Dios por nosotros. Y esta, y no otra, es la tarea del obispo.
Terminaré el pregón con algunas referencias a lo que la celebración de nuestra Semana Santa puede suponer para todos nosotros.
I-NUESTRA SEMANA SANTA
Creo que una de las claves de nuestra Semana Santa es que es algo vivo. No es sólo una sucesión de procesiones, pasos, actos litúrgicos o sociales, que son importantes y los queremos y valoramos. Es, por encima de todo, la expresión de lo que a lo largo de los años y de los siglos nos ha ido configurando como personas y como oscenses, y lo sigue haciendo, porque año a año aparecen signos de vida y recuperamos aspectos valiosos.
Por ejemplo, supe que en la última Semana Santa recuperasteis una bella tradición en la solemne procesión del Santo Entierro: los doce apóstoles, encarnados por doce personas que vistieron sus túnicas y nos recordaron -y nos recuerdan- que nuestra fe es apostólica, que está fundamentada en el cimiento de los apóstoles, personas sencillas pero apasionadas por Cristo y transformadas por Él. Estos doce apóstoles nos ayudan a recordar de dónde venimos y la importancia del testimonio de fe de aquellos que nos sentimos transformados por el Señor Jesús. La fe cristiana, hermanos, es apostólica. Felicidades por recuperar esta tradición.
Es bueno agradecer a tantas personas que, a lo largo de la historia, han contribuido con su entrega, dedicación y buen hacer, a enriquecer e ir dando forma a la preciosa Semana Santa que tanto amamos en Huesca. Claro que no es posible citar a todos, pero es bueno que algunos nombres y algunos hechos aparezcan en un pregón.
Por ejemplo, es bueno dar gracias a Dios por la vida y obra de D. Celestino Vila. La actual procesión del Santo Entierro es, salvo pequeñas variaciones, la que nos dejó don Celestino, sacerdote y maestro de capilla de la catedral durante el final del siglo XIX y que sirvió como mayordomo primero en la Archicofradía de la Santísima Vera Cruz. La obra sonora de Los Ministriles, con música propia y específica de la semana santa de Huesca, es obra suya. Es bueno reconocerlo, agradecerlo y orar por él, desde la medida de nuestra fe.
Y recordando a las personas del pasado a las que nos debemos, es bueno citar al hermano Martín Coronas, jesuita y oscense. En la procesión del Santo Entierro aún lucen los estandartes con los misterios dolorosos que él pintó. También le debemos a él la vestimenta de los personajes del Antiguo Testamento que procesionan por nuestras calles.
Nuestra Semana Santa es fruto del trabajo y de la generosidad, a veces anónima, de muchos oscenses de nacimiento y de corazón. Por ejemplo, es bueno recordar a D. Demetrio Segura Gavín, que desde 1936 a 1966 fue párroco de Santo Domingo y San Martín, y consiguientemente, Prior de la Archicofradía. En sus tiempos, con la ayuda de los cofrades Vicente Ferrer y Antonio Baso y de Daniel Montorio -que era un músico oscense residente en Madrid- y la ayuda económica de algunos oscenses que residían en Madrid, adquirieron el actual Cristo yacente que tanto veneramos. El autor es José Capuz. El Cristo yacente que querían comprar, porque les entusiasmaba, era un poco caro. Pero entre todos lo compraron -en los Talleres Granda – y hoy lo podemos venerar.
En la mañana del Sábado Santo lo podremos venerar en la parroquia de Santo Domingo y San Martín, en esa bendita mañana plena de serenidad, de esperanza, de ansiosas preguntas, de honda interioridad. Esa mañana nos podremos sentir como María Magdalena, que iba al sepulcro a ungir el cuerpo del Señor, o como María, con esos ojos tan llenos de dolor como de amor y esperanza, cuando contemplaba el cuerpo sin vida de su hijo, en sus brazos de madre.
Nuestra Semana Santa tiene mucho de contemplación. Vamos a ver procesionar numerosos pasos, todos ellos valiosos, bellos, suscitadores de nuestro silencio contemplativo y, para los creyentes, de nuestra fe conmovida. Contemplaremos pasos de diversos escultores, de épocas y estilos diferentes. Entre ellos, escultores como el hermano Pedro Nolivos, Cristóbal Mendoza, Tomás Marqués, Felipe Coscolla, Vicente Vallés, Fructuoso Orduna o los hermanos Larruy. El arte, la fe y la tradición se unen en esas esculturas que amamos y contemplamos, porque nuestra Semana Santa conjuga de manera armoniosa la fe, la tradición, la cultura y la identidad de nuestro pueblo, que se ha ido configurando, a lo largo de los años, encarnando todo ello en las personas, en las familias, en las instituciones, en las asociaciones, en las cofradías y en la Iglesia. Somos hijos de una preciosa tradición que hay que amar, custodiar y transmitir.
Las diversas cofradías procesionarán, con sus pasos, por las calles de nuestra ciudad. Cada una de ellas nos ayudará a contemplar un momento de la pasión de Nuestro Señor. Contemplaremos su Pasión salvadora desde el momento inicial, en la cena con los discípulos, hasta el momento final de su muerte redentora, y podremos también acercarnos al acontecimiento pascual de su resurrección. Como pregonero, pero también como vuestro obispo, quiero expresar mi profundo agradecimiento a cada una de las cofradías y grupos procesionales, por su ayuda y dedicación al testimoniarnos estos acontecimientos que cambiaron para siempre la historia de la humanidad. ¡GRACIAS!
II-LOS MISTERIOS QUE NOS DIERON NUEVA VIDA
Quiero también dedicar un segundo momento de este PREGÓN a contemplar los misterios que celebramos en estos días. Además de lo que viviremos en cada procesión, cada una de ellas centrada en un momento concreto de la Pasión del Señor, nuestra Iglesia celebrará algunos actos litúrgicos especialmente significativos a los que estamos todos invitados, en la medida de nuestra fe y de nuestro deseo de vivir el sentido religioso de estos días. Citaré sólo algunos.
Siempre hay un componente de sorpresa y de admiración en estos días: ¿cómo es posible creer en un Dios crucificado por los hombres? ¿Cómo es posible vivir y creer desde una religión que procede de una experiencia tan increíble como la que recordamos en estos días? Esta es, precisamente, la grandeza de la Semana Santa que nos disponemos a vivir en nuestra ciudad: “tanto amó Dios al mundo que nos entregó a su Hijo único para que todo el que crea en Él tenga vida eterna” (Jn 3, 16).
El miércoles santo, por la tarde, celebramos la Misa Crismal. En ella, todos los sacerdotes de la diócesis concelebran con el Obispo y renuevan las promesas sacerdotales que hicieron el día de su ordenación. Algunos las hicieron hace muchos años; otros hace poco. Pero todos ellos renovarán sus promesas de tratar de ser, para la comunidad, los sacerdotes que necesitamos. En esa Eucaristía, el obispo consagra el crisma para los sacramentos, el óleo de los enfermos y el óleo de los catecúmenos. Ese crisma y esos óleos ungirán la fe de quienes los reciban a lo largo del año.
El Jueves Santo celebramos con serena alegría la institución de la Eucaristía y del sacerdocio ministerial, así como el día en el que el Señor, habiendo amado a los suyos, los amó hasta el extremo. Ese Amor es la fuente del amor fraterno que somos llamados a vivir. Ese es el día en el que el Señor lava los pies de sus discípulos, en el que celebra la primera Eucaristía, en el que vive en profunda oración -ansiosa- su confianza en el Padre, en el huerto de Getsemaní. Por eso, la noche del jueves al viernes, en la madrugada del Viernes Santo, nos recogemos en profunda contemplación de María y del Señor. Esa es una noche diferente, como lo fue para Jesús.
El Viernes Santo contemplamos, con profundo sentimiento, la pasión y muerte del Señor. La cruz es para nosotros una señal de bendición porque antes fue, para Jesús, el lugar de su entrega generosa para nuestra salvación: sus heridas nos han curado.
Y en la Vigilia Pascual y el Domingo de resurrección, que se prolonga a lo largo del tiempo pascual, recibimos el mejor regalo: Cristo vive y te quiere vivo. Y somos enviados a testimoniar a Cristo en todos los ambientes en los que nos movemos.
Celebrar, contemplar y testimoniar son tres verbos que sintetizan lo que vamos a vivir y lo que somos invitados a compartir y a transmitir en estos días. Son tres verbos que nos ayudan a expresar lo que es nuestra Semana Santa, y lo que es el sentido de nuestras cofradías y de todas las diversas actividades que llevamos adelante entre todos: niños, adultos, hombres y mujeres, todos unidos por un mismo deseo y una misma experiencia.
III-TRES MENSAJES PARA NUESTRA VIDA
Quiero terminar con un tercer momento este mi primer pregón de Semana Santa. Muchas veces he pensado qué es lo que os puedo proponer o sugerir en estos días para que podamos vivirlos con creciente autenticidad. He encontrado tres sugerencias que proceden de lo que celebramos estos días y que nos pueden ayudar a dar pasos positivos en nuestra vida personal, familiar, social y eclesial.
En primer lugar, estos días son una invitación a levantar nuestra mirada a Dios y a entrar en lo profundo de nuestro corazón. Elevar la mirada y hacerla entrar, en profundidad, en lo que habita en el fondo de nosotros mismos. No puedo ni debo meterme en vuestras opciones personales, pero sí que sé una cosa: todos tenemos preguntas fuertes en nuestro interior. Todos nos preguntamos por el sentido de nuestro viaje, de nuestro trabajo, de nuestras dificultades y alegrías. Todos tenemos una preciosa sed de eternidad. A todos nos conmueve el testimonio de las personas buenas que aman hasta el final, que sirven sin esperar nada a cambio y que perdonan y acompañan. Todos tenemos sed de bondad, de amor, de libertad, de escucha, de comunidad. Los cristianos damos un nombre a la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor: les llamamos los “misterios que nos dieron nueva Vida”. Os deseo que estos días os ayuden a encontraros con el profundo deseo de Vida y de Dios que anida en vuestro corazón.
En segundo lugar, la Pasión del Señor nos impulsa a contemplar a todos los crucificados que hoy sufren, en muchas ocasiones por la incomprensión de sus hermanos. No les cerremos los ojos. Los que están lejos, sufriendo por una guerra, o por el hambre, o por un sistema que les impide vivir o soñar. Y los que están cerca, porque están solos, o porque no tienen donde vivir, o porque la enfermedad les desanima y les impide sentir y experimentar la alegría de vivir. Con su muerte, Jesús asumió también el dolor humano y da sentido a la esperanza. La esperanza cristiana consiste, esencialmente, en confiar en que las promesas de Dios se cumplirán, aunque muramos sin verlas. Eso es la fe.
Y, en tercer lugar, me gustaría recordar cómo acaba la Semana Santa. El Señor se aparece a sus discípulos y les dice: Paz a vosotros. PAZ. La palabra más deseada y quizá más manipulada. Pero la Paz es el bien supremo. Por eso es deseada por el Resucitado, y por eso es proclamada por los cristianos. Despojémosla de toda ideología y contemplémosla en lo que significa: la paz es fruto de la fraternidad. Y este es el mensaje de la Semana Santa.
Quiero ir terminando. Os invito a contemplar algo que a veces no contemplamos. Mirad, en cada procesión, a nuestra gente. Personas diversas, de edades, ideas y trayectorias diferentes, unidas en un silencio respetuoso contemplando algo que aman y que les une. Los oscenses tenemos tradiciones, personas y experiencias que nos unen. Cuidémoslas y vivámoslas con amor.
Estos días nos sitúan de lleno ante el centro de nuestra fe cristiana, pero también nos ayudan a encontramos con nuestra historia, nuestra cultura y nuestras tradiciones. En la Semana Santa conviven una honda experiencia de fe con una preciosa expresión de arte, de símbolos, de imágenes y de experiencias compartidas.
Os envío a todos mi saludo y cercanía en estos días, deseándoos que podáis vivir y celebrar con profunda serenidad y alegría la Semana Santa, y en la medida de vuestras libres opciones de fe, el Amor de Cristo. Como vuestro obispo, os deseo que Dios os conceda el precioso don de renovar vuestros mejores sentimientos y anhelos de vida y fraternidad. Igualmente, os agradezco vuestro trabajo, vuestra devoción, vuestra participación, vuestra entrega para que la Semana Santa de Huesca siga siendo, para nosotros y para quienes nos visiten, un espacio de vida, de fe y de serena contemplación.
Nunca olvidéis las palabras con la que Jesús se presenta, resucitado, ante los suyos: “La paz esté con vosotros”. Esa paz, serena y profunda, que procede de la transformadora experiencia del encuentro con Cristo, el Señor, sea siempre con vosotros. AMÉN.
Muchas gracias




JAVIER MORALEDA IMPARTE UNA CONFERENCIA SOBRE ‘ACOMPAÑAR EL SUFRIMIENTO’
(25 de marzo, Diputación Provincial de Huesca)

Javier Moraleda Nuño, presidente de Huesca Compasiva, pronunció este miércoles, 25 de marzo, la conferencia «Acompañar el sufrimiento: una oportunidad de verdad» dentro del Pórtico de la Semana Santa en la Diputación Provincial de Huesca. Moraleda habló de la importancia de la espiritualidad, el acompañamiento, fundamental en los cuidados paliativos o la compasión que nos lleva a acercarnos con ternura y sensibilidad al sufrimiento del otro y a ayudarlo. Javier Moraleda proyectó un video sobre el movimiento Huesca Compasiva y habló de la existencia de las comunidades compasiva cuyos pilares fundamentales son la compañía, cuidado y compasión.


“MI SEMANA SANTA»: LA PASIÓN EN MINIATURA DE CARLOS JALLE
(Vestíbulo de la Diputación Provincial de Huesca hasta el 5 de abril)

En pleno corazón de Huesca, junto al Palacio de la Diputación Provincial de Huesca, una escena singular logra detener el paso de vecinos y visitantes. Tras una cristalera, una procesión avanza sin descanso. No hay tambores reales ni costaleros de carne y hueso, pero sí emoción, detalle y una devoción convertida en arte. Es “Mi Semana Santa”, la obra de Carlos Jalle.
La instalación recrea con minuciosidad la procesión del Santo Entierro. Sobre raíles y mediante un sistema motorizado, las figuras avanzan como si recorrieran las calles de la ciudad. El movimiento, continuo y casi hipnótico, es uno de los elementos que más fascinan a quienes se acercan. Entre los elementos más destacados se encuentran el paso del Cristo del Perdón, portado por costaleros, la imagen de La Dolorosa, así como estandartes de cofradías como la Vera Cruz. A ello se suman fotografías de pasos reales y una escenografía de fondo que sitúa la acción en la emblemática Plaza Luis López Allué, aportando un contexto reconocible y cercano para el espectador.



CONCIERTO DE LA BANDA DE MÚSICA DE HUESCA
(24 de marzo, Diputación Provincial de Huesca)
La Banda de Música de Huesca dirigida por Alejandro Escuer Coronas ofreció el martes 24 de marzo su tradicional concierto que se enmarca dentro del Pórtico de la Semana Santa. Este año la banda incluyó algunas modificaciones en su repertorio. El momento más emotivo tuvo lugar en el tramo final con La Saeta, interpretada por Erika Praderas y seguidamente dio paso a La Madrugá, de Abel Moreno, completando una secuencia de gran coherencia emocional. Este acto se ha convertido en uno de los más significativos en la antesala de la Semana Santa oscense.


EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA LAICOS
(2 de marzo, Iglesia de San Vicente el Real de Huesca)

El 2 de marzo han dado comienzo los Ejercicios Espirituales para Laicos en la Iglesia de San Vicente el Real de Huesca. Este año, debido a las obras en la calefacción de Santo Domingo y San Martín, ha habido un cambio en la ubicación de dicho acto que se engloba dentro de la Semana Santa oscense. El prior de la Archicofradía de la Santísima Vera Cruz, Fernando Altemir, ha presentado a Rodolfo Prieto, párroco de la Iglesia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro quien ha sido el encargado de inaugurar los Ejercicios Espirituales. Fernando Altemir ha querido agradecer al rector del templo, José Alegre, y de los colaboradores de la Compañía, para que dichos Ejercicios se celebrasen en La Compañía.
Se desarrollarán hasta el jueves, 5 de marzo, a las 19:45 horas cada jornada.



ÚLTIMO DÍA DE LOS EJERCICIOS ESPIRITUALES PARA LAICOS
(5 de marzo, Iglesia de San Vicente el Real de Huesca)
MIÉRCOLES DE CENIZA (Catedral de Huesca)
18 de febrero de 2026

La celebración del Miércoles de Ceniza, la festividad en la que nos recuerda nuestra condición mortal y la oportunidad de trascendencia, ha transcurrido con la normalidad litúrgica y el contratiempo climático que ha impedido el colofón del primer toque de Semana Santa en la Plaza de la Catedral de Huesca por la abundante lluvia que ha privado a los cientos de feligreses de disfrutar del sonido de las bandas de las cofradías oscenses.
El obispo de Huesca, Pedro Aguado Cuesta, ha oficiado la Eucaristía que se ha impregnado del simbolismo de la imposición de la ceniza, por un lado, y la recepción del cartel y el programa de la Semana Santa de manos del mayordomo primero, José María Río, por otro. En los bancos, presencia de cofrades ataviados con sus hábitos procesionales, en espera tanto de escuchar la Palabra de Dios como la contundencia de los tambores. Finalmente, la puerta gótica de la seo no ha sido abierta por esta circunstancia.
El obispo de Huesca ha recordado que Miércoles de Ceniza supone el comienzo de la Cuaresma, «un tiempo precioso que la Iglesia nos ofrece para prepararnos para la celebración de la Pascua». El dinamismo central es «la llamada a la conversión», lo cual es bueno porque recuerda que «somos pecadores». La conversión es «un reto alegre, sanador, profundamente ilusionante. Consiste en cambiar el corazón, tomar una dirección vital, más sana, abrir nuestra palma al encuentro con Dios, sentir que el Padre nos ama». Es, ha agregado, «elegir vida con mayúsculas».
Monseñor Aguado ha estimado que es «un anuncio maravilloso. Convertíos, creed en el Evangelio, porque está cerca el Reino de Dios», como explica el Evangelio según San Mateo. «no hay ningún anuncio más gozoso que podamos escuchar. El Reino de Dios se acerca, los planes de Dios se acercan, pero, para que podamos vivir y entenderlo tenemos que cambiar».
Lo primero, ha agregado, es «detenernos un poco sin miedo a quedarme a solas conmigo mismo y hacerme las preguntas que me tengo que hacer», para ser conscientes de nuestra realidad, equivocaciones y negativas a meter a Dios entre los humanos. Sólo desde esa sinceridad honesta y transparente «conmigo mismo, sólo desde ahí puedo tener un acercamiento a Dios», a los valores que inspira y las claves de la buena noticia. «Esto es la conversión» y no se consigue «sin lucha y sin esfuerzo», con la ayuda de la oración, la expresión de los sacramentos y la participación responsable en la vida de la comunidad, «y los frutos son de amor, de generosidad, de misericordia».
AYUNO, LIMOSNA Y ORACIÓN
Del texto del Evangelio de San Mateo, ha extraído tres sugerencias «muy bonitas», tres palabras: Ayuno, limosna y oración. «Son tres caminos muy antiguos que la Iglesia ha tratado siempre de vivir y proponer».
Ha definido el ayuno como la experiencia de privarte «de comer un poco menos de vez en cuando, nos ayuda a experimentar lo que viven muchas otras personas que no tienen comida. Vivir con una pequeña privación nos ayuda a pensar qué es lo importante y qué no es importante».
Sobre la limosna, es una «de las más bellas acciones de amor. A veces no tiene buena prensa, porque la persona que recibe una limosna, después de recibirla, sigue tan pobre como antes, pero esa limosna le da un poco de aliento a quien la recibe. El único riesgo de la limosna es que sirva para tranquilizar a quien la da. La limosna hecha con el corazón es un acto de amor. Y la limosna organizada, como se hace en la Diócesis a través de Cáritas, Manos Unidas o las instituciones, es absolutamente necesaria».
Y en cuanto a la oración, «es la más bella expresión de nuestra fe. Nos ayuda a sentirnos en manos de Dios, nos hace crecer en amor por las personas».
Esto es la Cuaresma, ha agregado. «Una sugerencia para estos 40 días. Fijaos mucho en el Evangelio de cada domingo. Cada uno es una preciosa catequesis», y ha pedido leerlo, escucharlo, meditarlo, orarlo, para la conversión. El obispo se ha comprometido a acompañar a los feligreses con un mensaje central: «El reino de Dios está cerca, muy cerca». De ahí la oportunidad de reconocer nuestra pequeñez y acercarnos a Dios para vivir la fe, ha concluido el prelado.
J.G.A.
VIA CRUCIS AL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE SALAS Y DE LA HUERTA
Domingo, 22 de febrero de 2026
Cofradía de Cristo Atado a la Columna y Cofradía de Santiago.
Parroquia de Santiago.
Colegio San Viator y Delegación de Familia y Vida.
VIA CRUCIS AL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE SALAS Y DE LA HUERTA
Domingo, 1 de marzo de 2026
Cofradía del Santo Cáliz y Cofradía del Descendimiento
Parroquia de María Auxiliadora, San José y La Encarnación
Club de Amigos, Centro Juvenil Salesiano, Pastoral Juvenil
























































































































































































